Nunca es suficiente hablar de prevención en cuanto a las estafas virtuales. Las nuevas modalidades avanzan a pasos agigantados, y en poco tiempo se registraron estrategias de todo tipo. Así se aceleraron las alertas a usuarios de bancos, de billeteras digitales, de correos electrónicos y también de servicios postales y paquetería. Ahora las empresas de telefonía móvil también están involucradas entre las advertencias.
Alertan por el aumento de estafas en Tucumán mediante robo de identidadCatalogada como “la estafa telefónica de la semana”, el periodista Federico Wiemeyer, especializado en tecnología, compartió la nueva modalidad que permite a los ciberdelincuentes tomar control de las aplicaciones y cuentas de mensajería de las víctimas para luego llevar a extorsiones y engaños económicos a sus contactos.
El anzuelo de las compañías telefónicas
La estrategia que describe Wiemeyer comienza por un llamado de una compañía telefónica entre las que se barajan Personal, Claro o Movistar. Una vez hecho el contacto, los delincuentes piden corroborar el abonado, que claramente ya es conocido para efectuar la llamada, y notifican que ese número está registrado a un nombre y a un modelo de celular que el interlocutor nota que no es el suyo.
Este es el punto de confusión que lleva a la estafa. Al advertir que no se es el titular y que el modelo de dispositivo nombrado no es el propio, los timadores se muestran “muy amables” y ofrecen solucionar el problema. Allí avisan que van a enviar un código que luego se debe ratificar por la comunicación. Ese es el momento en que los ciberdelincuentes logran entrar al WhatsApp del usuario.
Alerta por líneas dadas de baja
En paralelo, otra modalidad similar se realiza con la misma llamada. Sin embargo, los ciberdelincuentes advierten que la línea está dada de baja y que caduca de inmediato. De nuevo, se muestran cordiales y ofrecen solucionarlo. Para ello, envían de nuevo el código que se debe reenviar. Allí los atacantes también logran ingresar al WhatsApp y comienzan las estafas económicas a todos los contactos.
En caso de detectar una actividad irregular o recibir un llamado sospechoso, la comunicación con el 911 debe ser inmediata, o bien radicarse la denuncia en la comisaría más cercana.
Si la estafa ya se concretó, la recomendación de los peritos informáticos es no borrar ningún elemento: se deben resguardar todos los mensajes de texto, chats de WhatsApp, correos electrónicos, comprobantes de transferencias y perfiles de redes sociales involucrados. Toda la evidencia digital es una pieza clave para que la justicia pueda rastrear a los ciberdelincuentes.